El costo ya tiene nombre

Posición institucional

A 47 días de bloqueo, la crisis tiene nombre propio. Pequeñas empresas que ya cerraron. Inversiones frenadas en seco. Cargas varadas, contratos incumplidos. Cadenas logísticas colapsadas y familias que sienten el costo real de un país paralizado.

Quedan deudas que alguien tendrá que responder. La cosecha perdida del productor. El contrato incumplido. El capital perdido de los bolivianos que tuvieron la valentía y la osadía de emprender.

Los corredores humanitarios perdieron ante la ideología política que antepone sus beneficios a costa del desarrollo del país.

La reactivación económica, sí, la vamos a demandar, proponer y, como siempre, trabajar. Pero cada día que la plena normalidad se posterga suma una factura que hoy pagan miles de familias bolivianas y sus empresas.

Cuando las rutas están bloqueadas, la carga detenida y el abastecimiento interrumpido, las empresas enfrentan algo más grande que un simple retraso. Enfrentan una condición de fuerza mayor que requiere respaldo, flexibilidad y medidas excepcionales.

Por eso la prioridad es una sola. Desbloquear de forma definitiva las rutas. Transitabilidad irrestricta como derecho. Para los medicamentos y los alimentos. Para la industria y el comercio. Para los trabajadores y los productores. Para todos los bolivianos.

No habrá abastecimiento sin combustible. No habrá empleo sin producción. No habrá reactivación sin rutas abiertas. Y no habrá futuro mientras trabajar sea una carrera de obstáculos.

Santa Cruz, 16 de Junio de 2026

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